19agosto
2020

La conspiranofobia

El mundo parece estar dividiéndose entre gente normal y conspiranoicos, y ya no da risa

Al tocar ciertos temas de actualidad ante los cuales me he mostrado crítico, muchas personas que quiero y respeto, curiosamente me dicen lo mismo: 

"Si si, es que he oído de todo"

Esta frase dice muchas cosas:

  1. Pretenden hacerme entender que "allá afuera" lo que hay es caos; sobran los conspiranoicos y nadie sabe la verdad,  todos están inventando cosas para aprovecharse.
  2. No quieren que siga hablándoles del tema.
  3. No tienen intención de indagar, investigar o profundizar, sin importar lo que sea que les pongas en frente

Pero no lo hacen igual con todo; si es un tema que les parece lejano, puede que si indaguen un poco en sus ratos libres, acepten opiniones o informaciones, pero si es un tema que les importa (que les causa miedo), se activan sus mecanismos anti conspiranoia.

No estoy defendiendo ninguna teoría no teórico de la conspiración; analizaré emocionalmente a sus detractores.

¿Qué hay detrás de la conspiranofobia?

La conspiranofobia es la acción y efecto de ser prejuicioso ante un tema en particular y sobre todo ante aquellos que lo plantean:

Nuestros gobernantes ¿buscan nuestro bienestar o tienen planes que nos perjudican?

El conspiranofóbico ni siquiera quiere entrar en el debate, pero no se retira; ataca, leve o intensamente, pero ataca.

Ataca con desdén y distancia; ataca todo sin dar nada, cuestiona pero no aporta. Ataca lo que sea: la motivación, las fuentes, los referentes, la lógica, los fines y sobre todo, a las personas.

El conspiranofóbico rara vez distingue la indagación especulativa con la paranoia, la duda de la patología; usa SU ego como balanza y convierte las ideas en emociones al servicio de éste.

Pero... ¿por qué atacan?

"No tengo tiempo para ésto"

Tienes tiempo para las ficciones que son de tu agrado. Pasas suficiente tiempo frente a una pantalla "informándote" de cosas que son verdad para ti, pero no tienen que serlo para todos (¿o si?).

No es cuestión de tiempo y lo sabes; indaga qué hay detrás de tu rechazo, abandona esta excusa que resulta hostil y superficial.

"Todo es un caos, no hay a quién creer"

TODO menos lo que tu crees, lo normal, lo de siempre.

En lo más profundo de ti, por más que te quejes, prefieres creer que tus líderes no pueden estar tan locos y que, a pesar de algunos casos de corrupción y mucha ineptitud, la sensatez prevalece.

La idea de un sistema que no busca tu bienestar, que comercia con tu miedo, que no le importa si te mueres, no es que no sea cierta, es que es incómoda.

No es un tema de orden o desorden mundial, es un tema emocional, tuyo.

"Esos conspiranoicos"

Tu rechazo hacia los que critican el sistema no es por lo que dicen, sino por cómo te hacen sentir:

Les percibes como personas de poco valor social, que no ostentan un proyecto de vida respetable y que "no les importa perjudicarte con tal de llamar la atención".

Ésto te ha mantenido al margen de conocer una realidad más allá de tus prejuicios...

"¿Prejuicios yo?"

La forma predilecta de tratar con los temas sobre los deseamos tener una postura sin comprometerse.

Es normal, nuestra programación básica nos hace mejores en pasar de lo que no nos interesa y seguir, que en detenernos y profundizar.

La batalla entre la indagación especulativa y los prejuicios es una pelea arreglada, no se puede ganar, no debe ni siquiera empezar.

Quien argumenta sin suspender temporalmente sus prejuicios, automáticamente renuncia a la razón y pretende imponerse.

Lejos de ser una búsqueda de la verdad o un acuerdo, toda argumentación que parte de un prejuicio no es más que un mecanismo de protección del ego.

El ego se protege cuando hay miedo.

Temes abandonar tus estructuras mentales porque más allá de ellas hay un mundo salvaje.

Y no ... no es el de los conspiranoicos, es tu propia selva emocional: un mundo agreste, enterrado por años de TV, RRSS, dulce, trabajo, posesiones y proyectos de vida, en el que habitan demonios:

  • Los maltratos o abandonos que recibiste y no pudiste compensar
  • Todo lo que crees que mereces que no obtuviste y la frustración que eso genera
  • Las relaciones familiares que no puedes arreglar
  • Los círculos viciosos que tienen ocurriendo desde que eras un bebé
  • El temor de aceptar la necesidad de madurar y abandonar mañas, hábitos, vicios y formas de ser

¿Quién quiere lidiar con el mundo si vive atormentado por los demonios personales? 

Tu sabes de qué estoy hablando.

Está bien temer 

Protegernos es normal, tanto como despreciar a quiénes no piensan o viven como nosotros.

El miedo es el egoísmo expresándose en su versión más primitiva; es un estado de "o tu o yo", donde todo antagonista es "malo". 

Tu lo conoces, está en todo, desde las elecciones hasta los partidos de fútbol, es eso que ves en las noticias y discursos de tus líderes, es eso que más te enciende.

Ese miedo egoísta que vive en ti NO es una elección, es un mecanismo natural, inicial, perfecto para sobrevivir en el entorno salvaje; por eso, tampoco es un defecto; es lo que nos hace doblegarnos a un sistema social.

Es lo que nos define como pueblo.

¿Pero tu no eres pueblo, verdad? ¡Que ofensivo que soy!

Tu eres objetiv@ , realista y práctic@; tomas decisiones en base a hechos, no a conjeturas;  tienes un proyecto de vida y no puedes permitirte divagar, no hay tiempo ni energías.

¿Cierto?

Cuando tu concepto de la realidad está determinado por TU miedo a morirTE; NO estás siendo sensato o realista, estás siendo egoísta y tan paranoico como aquellos que criticas.

"Es que yo soy muy práctico"

Si, te gobierna lo práctico, lo más inmediato, lo que se puede resolver aquí y ahora; ¿cierto?

Esa es precisamente la postura de alguien con miedo.

Vives en un mundo que es producto de una proyección a largo plazo, TODO es parte de un proyecto, muchas veces  de siglos de desarrollo.

Y tu ¿te precias de ser inmediatista?

Estás aceptando que tu alcance y tu visión sólo se limitan a TI; entonces, ¿de dónde sale esa certeza visceral con la que rechazas a los conspiranoicos?

"Solo creo en la ciencia"

Si no tienes tiempo para investigar porque siempre estás ocupado, ¿cómo haces para decidir qué es científico y qué no lo es?.

¿Qué te alimenta esa certeza? ¿Qué te hace defenderla tan apasionadamente?

Tu negación a considerar ideas, estudios, hallazgos (muchos de ellos avalados por instituciones que tu consideras científicas) es el acto menos cientificista que hay.

Tener fe en la ciencia NO es ser científico.

Es que no creo en nadie

Tu postura nihilista es falsa; es mentira que no crees en nada; TODO lo que uno hace, lo hace en base a una creencia de lo que es real y lo que no.

Sales a hacer compras con un dinero que crees que vale porque te lo dice el gobierno, vas a trabajar para ganarte ese dinero, respetas las leyes porque crees que son legítimas, no cometes crímenes porque crees en una moral "natural que existe más allá de todos" pero por sobre todas las cosas porque tienes miedo de que te multen o te encarcelen.

Pues, SI crees

Crees en proteger lo tuyo, crees en tu sociedad, en lo que dicen los medios, en lo que repite la mayoría. claro que crees. ¡temer es otra forma de creer!

Crees de la misma forma en la que todos creemos.

¿Por qué entonces, te incomoda el que duda de lo que tu crees? 

¿Qué es lo que te pido?

Todos contamos una historia distinta; algunas son de emprendimiento, otras son de familia, otras de trabajo , otras de dudas , otras de  alerta.

NO hay verdad o mentira, no hay TODAS las historias son necesarias para que nuestra raza evolucione; algunas historias prosperarán, otras se extinguirán y NO es tu trabajo decidir su certeza ni condenar a los que la cuentan.

No te pido que dejes de tener miedo, ni que te amigues con gente que no piensa como tu, es tu camino; te pido humildad y respeto a los que están explorando otras posibilidades.

Photo by Tom Sodoge on Unsplash
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